Hoy quiero compartir unas reflexiones que me acompañan con una mezcla de dolor y urgencia. No son ideas cómodas. Son pensamientos que me “atormentan”, que llevan dentro una tensión que crece con los días. Porque mientras más rechazo la violencia —con toda mi alma— más consciente soy de que la violencia es una amenaza real y que su forma más cruenta y cruel es la guerra y todo lo que ella trae consigo de destrucción y maldad. Una violencia que se manifiesta, no solo en los discursos encendidos de algunos líderes, sino también en los hechos de los que lamentablemente muchos somos testigos.
Sor Lucía Caram: "Prepararse para defender la paz no contradice el pacifismo"...
Tagged:
0 comments:
Postar um comentário